El Horror del Yoga
vida nueva 29/08/2012 14:41:23
El terrible peligro espiritual que esconde la práctica del yoga; cada postura del yoga o kriya equivale a una entidad demoníaca, cada mantra entonado es una invocación demoníaca que prepara al practicante guru o yogui a ser asaltado e invadido por demonios y no solo al practicante sino a los seres amados que le rodean, su vida, su entorno, su mundo y tarde o temprano, el mal se cobrara la factura de esta abominable práctica. Lo peor de todo es que las personas que practican el yoga incluyendo gurus y alumnos han sido engañados y no saben que están siendo utilizados e invadidos por las fuerzas del mal. La reencarnación no existe es el engaño más grande del hinduismo y del budismo, esta idea es muy peligrosa pues devasta toda la obra de Jesucristo y de lo que hizo en la Cruz. Pues está establecido que los hombres mueran una sola vez y después el juicio (Heb 9.27). No hay reencarnación, solo resurrección. Este concepto de pasar por múltiples vidas o de reencarnar va en contra del evangelio de Jesucristo, por eso Dios manda que el evangelio sea conocido por todas las personas en todo el mundo. Vayan por todo el mundo y proclamen el evangelio a toda criatura (Mc 16.15). Algunos a pesar de haber escuchado el mensaje de Dios y de llamarles para que abandonen todo falso camino, se endurecen, niegan el mensaje y siguen en falsas sendas y creencias que los conducirán a la perdición. Este alejamiento se llama apostasía. En los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, se entregarán a espíritus engañadores y a doctrinas diabólicas (1ª Tim 4.1). Estas doctrinas diabólicas incluye toda la Nueva Era, y entre ellas el famoso Yoga. Porque muchos son los caminos, pero sólo uno muy estrecho conduce a la salvación (Mt 7.13) y éste único camino se llama Jesucristo. Yo soy el camino, la verdad y la vida, “nadie” va al Padre sino es por mí (Jn 14.6). Ni el hinduismo, ni el budismo prometen la resurrección del alma, sólo Jesucristo. Yo soy la resurrección y la vida, el que crea en mí aunque muera vivirá (Jn 11.25). Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día (Jn 6.40). Nadie puede servir a dos amos, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro (Mt 6.24), y éste es el peligro del yoga pues proviene del hinduismo, budismo, sijismo. No podemos servir a 2 amos, no podemos seguir creencias o doctrinas incorrectas. No podemos ver a Jesús como un iluminado más, esto es una ofensa grave a Dios, pues esta idea devasta la soberanía de Jesús como el rey de toda la creación, del universo entero. Jesús es el único soberano y por él fueron hechas todas las cosas (Jn 1.3, Col 1.15,16), y a él se le ha dado toda potestad en el Cielo y en la Tierra (Mt 28.18). Examinen lo que agrada al Señor y no participen en las obras de las tinieblas, antes bien denúncienlas (Ef 5.10,11). No podemos participar en el yoga, pues esta doctrina no agrada al Señor, pues es doctrina de demonios, doctrina de falsos maestros que introducen falsas verdades perniciosas (1ª Pedro 2.1). Es doloroso para muchos practicantes del yoga saber la verdad y los designios de un Dios personal, del Dios de Israel, no de un Dios impersonal y sobre todo después de haberse sumergido en prácticas y vías místicas ajenas al Evangelio de Jesucristo. No podemos practicar la yoga ni ninguna otra doctrina de demonios pues a Dios no le agrada que hagamos comunión con los demonios (1ª Cor 10.20). El yoga está ligado al mundo del hinduismo y budismo de donde emanan los gurus o avatares iluminados (falsos profetas), falsos maestros de luz que creen ser por personas de Luz (2ª Cor 11.14). No podemos creer que el yoga es un simple sistema de ejercicios y respiraciones benéficos para la salud, pues esto se ha vuelto el anzuelo perfecto del enemigo con el cual ha engañado y atrapado a muchas almas. Ningún cristiano consciente de la ley de Dios y de los peligros espirituales se involucrará en el mundo del yoga. El yoga fomenta la vanidad del cuerpo y del espíritu y conduce a la perdición del alma. No se puede mezclar el bien con el mal, ni la luz con las tinieblas (1ª Jn 1.5). No podemos decir que estamos con Jesucristo y andar en las tinieblas, pues mentimos y no practicamos la verdad (1ª Jn 2.8). Las advertencias bíblicas, se están cumpliendo, se están levantando falsos maestros iluminados (Mt 24.24) y muchos de ellos son los yoguis gurus y sus seguidores. Es tan fácil para el enemigo seducir al cristiano hastiado de la tradición religiosa, conducirlo por la amplia puerta del yoga y su mundo de fascinación mística. Tenemos que estar alertas, pues el enemigo y sus legiones son increíblemente astutas e inteligentes. Revistámonos con la Armadura de Dios (Efesios 6.11) para que podamos resistir los embates del enemigo. Pidamos a Dios nos libre de las trampas del cazador (Sal 91.3). Gloria a Dios por habernos rescatado de los pozos de tinieblas (Sal 40.3), de las vías de perdición. El que habita al amparo de Dios, el Altísimo, morará siempre bajo su sombra (Sal 91.1). No permitamos que más almas sigan siendo engañadas y contaminadas.











